jueves, 2 de julio de 2009


Mis dedos

se han callado acariciando a un perro

mi perro se ha callado al ver mis dedos

mis dedos y mi perro

son mi voz.


.

miércoles, 29 de abril de 2009

viernes, 17 de abril de 2009

viernes, 3 de abril de 2009

miércoles, 4 de marzo de 2009

LA COCHINA ROSADA
Auto retrato













Rosada e inmaculada, coronada y de capa larga, fui a visitar al rey, para pedirle que me devolviera el corazón que yacía en su boca.

Mis mamas estaban llenas de leche y le cante la más antigua de las canciones de cuna, le ofrecí la más dulce de mis mieles y le prometí la vida.

Pero siguió masticando el corazón.

Saque de mi sexo, su sexo y se lo lance sobre la miseria que nos separaba, le cante el himno del partido que sobre esa miseria nos unió.

Se vio descubierto y lo mordió de muerte.

jueves, 22 de enero de 2009




El corazón de la ballena

Dialogo entre dos artistas.

Texto de sala de la expo CORAZONADA CONTINUA.





Domenica: Me pidieron que retratara el celo del animal magnífico que iba y venía de mi majestad, entonces hice un corazón chiquito que se dibujaba un círculo a su alrededor.

Ramsés: Yo tejía un corazón en público y en rosado cursi. Me molestaba la contradicción de pensamiento.

R. El mío es el símbolo.

D. El mío es el anatómico, el músculo.

R: Yo pienso que los dos corazones son lo mismo…

D: “Es la misma poesía”, están hechos de materiales distintos, con formas distintas, son sólo cuerpos para el alma.

R y D: “Es una corazonada continua”.

D: El corazón simbólicamente es la sede del espíritu.

R: Son códigos secretos que te llevan a sufrir, a retar.

R y D: “El secreto”.

R: Son cuentas que en la vida son de amor.

D: Eso sí, esas cuentas indiscutiblemente son de amor.

R: Puedes amar, ¿pero inmediatamente después sigues amando?

Cuándo tú dices amor de cama, ¿ésos son momentos de amor que tú estás dando?

D: Hay una cosa que viene antes, la pasión.

R: Creo que es amor hacia uno mismo, porque al final también somos egoístas.

D: La pasión me gusta, si no tuviéramos pasión no haríamos tantas cosas.

R: Sí, es con pasión que lo hacemos.

D: No son piezas gratuitas, es amor apasionado, real, aunque yo tomo una idea y la meto en el frízer, congelo el primer impulso y voy asechando a su alrededor, hasta concretarla.

R: Lo mío es un manoseo con el material, yo traduzco los materiales a ideas.

D. Antes de hacer el corazón de Moby Dick pensaba en cómo ella perseguía a los balleneros, hasta hundirlos. Participé en cada naufragio con ella, pero los hundía en mí.

Es como perseguir obsesivamente algo hasta obtenerlo.

R: Mi obra es como mi vida, es el día a día sin ver al pasado, sólo el ahora.

D: Y también hay ese mostrar sin mostrarse, decir sin decirse.

R: También hay un placer morboso. Los demás creen ver lo que tú dices, y no es más que lo que ellos necesitan ver. En esos momentos mi corazón no es romántico, allí yo disfrazo el espíritu, uno necesita protegerse, disfrazarse, no hago obras para los demás.

D: Al hacer el corazón de la ballena, por ejemplo, reflexioné sobre cómo soy, y fui incapaz de hacerle una marquita. En esa idea de corazón no caben heridas, ni sogas, ni arpones, esa materia es inmaculada.

Yo soy la gran ballena blanca.

El corazón es lo único que no me he atrevido a apostar, pero lo puedo donar, total, es sólo un órgano.

R: Es mentira, el corazón es un cofre, es para guardar, es sabio.

D: Por que es espíritu.

R: Él sabe que cuando se malogra no hay vuelta atrás, es como un gran director que manda señales a distintos puntos.

D: Es el director de la orquesta que somos. Y en el mío no guardo nada, mi corazón no tiene bisagras, solo pasadizos secretos, ése es el patio para mi recreo. Es puro y sólo instinto.

R: ¿Y cuándo se equivoca?

D: No se equivoca, creo que nos negamos a oírlo, a creerle.

R: Hay un corazón que no he hecho, es de cristal, frágil y transparente.

Es el secreto que me mantiene vivo, por eso no lo he hecho.


miércoles, 21 de enero de 2009










Linda

Linda somos todas,

lindas por naturaleza,

lindas de género,

lindas de origen.


Hay muchas cosas que unen a las mujeres: pertenecer al mismo núcleo familiar, tener la misma nacionalidad, la misma cultura, el mismo idioma, el mismo trabajo, el mismo patrón genético, la misma luna, etc.

Pero más allá de estas cosas que son evidentes, hay otras que justo porque son intangibles son difíciles de explicar.

Existen diálogos femeninos que no se pronuncian, hay palabras inarticulables, porque no lo son , solo se sienten:


Justo debajo de esternón, como si se encogiera el diafragma, eso te dobla el cuerpo.


En el vientre, que se hunde y se arrastra hacia las piernas, llegando hasta los pies, para salirse por los talones y por fin toca tierra.


Las que nacen en la base del cráneo, entre el “atlante y el epitafio” y aunque el esternocleidomastoideo jale con todas sus fuerzas, para hacer que la cabeza gire, ésta no se mueve ni un milímetro.


Es la mordida continúa, que deforma la dentadura y nos obliga a usar férulas, para que no se nos caigan los dientes.


La sensación de electricidad en la punta de los dedos, que mueve objetos, sin tocarlos.


Cuando los ojos se cierran durante la muerte pequeña o cuando están bien abiertos, esperando sólo que el aire los seque, los vacíe.


Con eso, que sólo se siente, mantenemos una comunicación continua a distancia, sin saber quien la transmite, provocándonos conmociones mínimas, invisibles.

Estas sensaciones han sido descritas mil millones de veces en la poesía femenina; la ciencia las cataloga, estudiando las reacciones químicas del cuerpo femenino y estudiando sus genes.

Las poetas siempre tuvieron razón en el verbo y ahora la ciencia avala su poesía.

Privilegiadas por el don de la palabra, describen estas sensaciones desde siempre.


La palabra, el poder de la palabra.


Sin embargo aquí la palabra es muda, se leen las sensaciones que no se pronuncian, mas que en la poesía y en obras de arte.

Por experiencia sé que cuando tomamos un trozo de arcilla y modelamos un cuerpo femenino, lo que hacemos es un autorretrato, esto se repite en mujeres de cualquier estrato social, cultural o intelectual, tengamos o no habilidades manuales y no importa la nacionalidad que tengamos, siempre nos hacemos a nosotras mismas.

Es por eso que LINDA SOMOS TODAS.


Dedicada a Linda Loaiza.

Esta es una obra participativa, le pedí a la gente que hiciera con arcilla, la figura de una mujer, para que formara parte del texto de la declaración para la abolición de la violencia contra la mujer.

La colaboración fue inmediata, durante la inauguración muchos fueron a buscar las figurillas que habían hecho en la instalacion, se sentían parte de la obra y compartian su preocupación sobre el tema de la violencia.

Esta obra en dos versiones se expuso en el Centro de Arte de Maracaibo, Venezuela y en la Fundacäo Memorial da América Latina en Sao Paulo, Brasil. En el marco de la Bienal Barro de América, 2004.